APPLE Y STEVE JOBS (1984/1985)
Entre 1974 y 1982 trabajé en una importante empresa del sector de la automoción. Allí contaban con un potente ordenador IBM, aunque se utilizaba fundamentalmente para agilizar la gestión administrativa y comercial. En el departamento técnico en el que yo desempeñaba mi labor no teníamos relación directa con la informática; sin embargo, mi curiosidad me llevaba a seguir de cerca las noticias sobre este ámbito emergente a través de las páginas de La Vanguardia. Fue así como en 1976 me enteré de la hazaña de dos jóvenes, Steve Wozniak y Steve Jobs, quienes habían diseñado y ensamblado a mano en el garaje de los padres de Jobs el Apple I, considerado uno de los primeros ordenadores personales.
En 1984 aprobé las oposiciones como profesor de Educación Secundaria en Andalucía, siendo mi primer destino un instituto en Macael (Almería). Al proceder del sector privado, quise imprimir un enfoque práctico e innovador a la enseñanza, organizando visitas con mis alumnos a centros tecnológicos emblemáticos de la provincia. De ahí nacieron nuestras primeras excursiones al Observatorio Astronómico de Calar Alto y a la planta experimental de energía solar de Tabernas.
En ese mismo período, un compañero y yo conocimos a un aficionado a la informática que nos invitó a su casa para enseñarnos, lleno de entusiasmo, un equipo Apple. Fue el primer ordenador personal que vi en mi vida y la experiencia me dejó marcado. Justo aquel año se anunció el lanzamiento del Macintosh 128K, un hito revolucionario por ser el primer ordenador comercial que sustituyó las frías líneas de comandos por una interfaz gráfica de usuario y un ratón.
Aquel hallazgo encendió de forma definitiva mi interés por la informática personal. Unos años después adquirí el primer ordenador para mis hijos, un modelo de la marca Olivetti.
Con el tiempo, mucho antes de su fallecimiento, descubrí el célebre discurso de graduación que Steve Jobs ofreció en la Universidad de Stanford. Su historia vital y su visión me fascinaron profundamente. Steve Jobs (1955-2011), cofundador de Apple y referente indispensable de la era digital, demostró cómo la pasión y la creatividad pueden transformar no solo la industria tecnológica, sino también la vida cotidiana de millones de personas en todo el mundo.


