El curioso origen de la arroba (@)
Entre mis recuerdos escolares y el correo electrónico
Las primeras veces que empecé a utilizar el correo electrónico, me llamó profundamente la atención ver en mi nueva dirección —creada por mi hijo— un símbolo muy particular: la @. En España, todos la conocemos popularmente como «arroba», una antigua unidad de peso habitual en el medio rural del que procedo.
Me resultaba muy extraño que una tecnología tan moderna, inventada en Estados Unidos, utilizara un símbolo con un nombre tan nuestro y de resonancias tan tradicionales. Sin embargo, el destino me tenía guardada una curiosa sorpresa.
Varios años después de estar usando el correo a diario, volví a mi pueblo natal. Durante la visita, fui a una exposición de antiguos trabajos escolares y me encontré, para mi asombro, con uno de mis propios cuadernos de la infancia. Al hojearlo, me topé con un sencillo problema de matemáticas sobre ganado y arrobas. La gran sorpresa fue ver que, para abreviar la palabra arroba, en aquel ejercicio había escrito una grafía idéntica al símbolo @ que ahora usaba para enviar mensajes por Internet.
Aquella coincidencia me despertó una enorme curiosidad. Nada más regresar a casa, me puse a investigar por qué el correo electrónico empleaba este símbolo y cuál era su verdadera historia. Esta es la explicación que encontré:
La historia detrás del símbolo @
En el ámbito anglosajón, la @ pasó a significar «at» («a razón de» o «ubicado en»), utilizándose ampliamente en documentos comerciales e inventarios para indicar precios unitarios (por ejemplo, 5 apples @ 10 cents).
El salto a las máquinas de escribir y teclados: Debido a su uso frecuente en la contabilidad y el comercio norteamericano, la @ se incluyó en las teclas de las primeras máquinas de escribir a finales del siglo XIX, y de ahí dio el salto natural a los teclados de los ordenadores.
La elección para el correo electrónico (1971): Cuando el ingeniero Ray Tomlinson envió el primer correo electrónico de la historia, necesitaba un carácter que separase el nombre del usuario de la máquina receptora y que no formara parte del nombre de ninguna persona ni empresa. Al mirar su teclado, eligió la @ por su significado en inglés («at», que indica localización). Así, una dirección como
usuario@servidorpasó a leerse literalmente como: «el usuario X ubicado en el servidor Y».
