Aprender, investigar y compartir a través de Internet
Una vez que tenía perfilado el modelo de las biografías que quería publicar en Wikispaces, la plataforma que utilicé inicialmente y que fue clausurada en 2018, me quedaba por resolver una cuestión fundamental: cómo poner en marcha aquel proyecto. Posteriormente, pude darle continuidad a través de Blogger, donde he seguido desarrollando este trabajo de divulgación biográfica. Sin embargo, el comienzo de esta aventura estuvo ligado a una vivencia que recuerdo con especial cariño y que resultó decisiva para orientar mi actividad en Internet hacia un nuevo horizonte.
Como he relatado en apartados anteriores, mi relación con la asociación Iniciativa Sevilla Abierta todavía me reservaba una sorpresa. A principios de 2011, si no me falla la memoria, la asociación organizó un sábado una visita guiada por el casco antiguo de Sevilla. La actividad pretendía suscitar un debate sobre el impacto urbanístico y las transformaciones que estaba experimentando el centro histórico de la ciudad, uno de los más extensos de Europa.
La ruta comenzaba junto a una gran estructura monumental inaugurada poco tiempo antes en la plaza de la Encarnación, cuya construcción había generado una considerable controversia entre los sevillanos. Se trataba de la instalación conocida popularmente como «Las Setas», que con el paso de los años acabaría convirtiéndose en uno de los atractivos turísticos de la ciudad.
Mientras esperábamos el comienzo de la visita, entablé conversación con un hombre de más edad que yo que se encontraba a mi lado. Se expresaba con vehemencia y exponía argumentos contrarios a aquella construcción, a la que no dudaba en calificar de mamotreto. Movido por la curiosidad, le pregunté a qué se dedicaba. Me respondió que era arquitecto y catedrático de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Sevilla (ETSA).
Fue entonces cuando se me ocurrió proponerle escribir una biografía sobre su trayectoria. Su respuesta fue afirmativa: no tenía inconveniente y, según me indicó, podía encontrar en Internet abundante información sobre sus proyectos profesionales. Acto seguido, me entregó su tarjeta de visita.
Al llegar a casa, comprobé que en ella figuraba su dirección de correo electrónico y decidí ponerme manos a la obra. Consulté la información disponible en Internet, reuní los datos que consideré más relevantes y redacté el primer borrador de lo que sería la primera biografía de esta nueva etapa de mi vida.
Se la envié para que pudiera revisarla. Le gustó el resultado y me la devolvió con algunas correcciones y aportaciones que contribuyeron a mejorar el texto. A mis 63 años, iniciaba así una actividad que me ha proporcionado una enorme satisfacción y que me ha permitido entrar en contacto con personalidades destacadas de la cultura española, pertenecientes a distintas regiones y ámbitos profesionales.
Aquel arquitecto era Jaime López de Asiain Martín, quien falleció en 2022. Su biografía fue la primera de una larga serie de trabajos que, con el tiempo, se convertirían en el núcleo de mi proyecto de divulgación cultural en Internet.
Así comienza la presentación de su trayectoria en el blog:
Jaime López de Asiain Martín
La biografía de Jaime López de Asiain Martín, distinguido arquitecto, doctor, catedrático e investigador, recoge una trayectoria profesional y académica excepcional que se prolongó durante varias décadas. Nacido en Madrid en 1933, desarrolló una parte fundamental de su carrera en Sevilla, donde dejó una huella duradera en el ámbito de la arquitectura y llegó a convertirse en uno de los principales referentes internacionales de la arquitectura bioclimática. Falleció en Sevilla en 2022, a los 89 años.
Familia: Su entorno familiar estaba estrechamente vinculado a la arquitectura, pues tanto su padre como su hermano mayor ejercieron esta profesión. Contrajo matrimonio con la arquitecta Pilar Alberich, con quien tuvo dos hijas, una de las cuales también siguió el camino de la arquitectura. Pueden su biografía completa en este enlace:
https://ilustressevillanos.blogspot.com/2019/01/jaime-lopez-de-asiain-1933.html
Esta primera experiencia me permitió descubrir dos características que posteriormente aparecerían con frecuencia en mis investigaciones. La primera es que Sevilla ha sido el lugar de residencia y de actividad profesional de numerosas personalidades que, aunque nacieron en otras ciudades, contribuyeron decisivamente al desarrollo cultural, científico y técnico de la capital andaluza. La segunda es la existencia de importantes sagas familiares en determinados ámbitos profesionales. En el caso sevillano, me ha llamado especialmente la atención la abundancia de hermanos que han destacado en distintas disciplinas y a los que he dedicado sus correspondientes biografías, un fenómeno que no he observado con la misma intensidad en mis trabajos sobre otras provincias.
A partir de aquella primera biografía, y gracias a mi residencia en Sevilla, me resultó relativamente sencillo iniciar la búsqueda de nuevos protagonistas. El contacto con unos me conducía a otros, y las recomendaciones personales se convirtieron en una ayuda fundamental para ampliar el proyecto. Así fui construyendo una red de relaciones que me permitió no solo documentar trayectorias profesionales de gran interés, sino también conocer personalmente a muchos de sus protagonistas.
Quiero destacar aquí a diez personalidades que me brindaron su apoyo y cuya colaboración fue especialmente valiosa para sacar adelante esta iniciativa. Algunas de ellas ya han fallecido, pero conservo un recuerdo agradecido de su contribución.
Víctor Pérez Escolano (1945), arquitecto.
Luis Moral Ordóñez (1946), ingeniero de Caminos, Canales y Puertos.
José Luis de Justo Alpañés (1939), ingeniero de Caminos, Canales y Puertos.
Juan Bautista Alcañiz Folch (1944), médico.
Jesús Cruz Villalón (1956), jurista.
Valeriano Ruiz Hernández (1943-2021), físico.
Laura Roa Romero, física.
Agustín García Asuero (1951), químico.
Antonio Miguel Bernal (1941-2023), historiador.
Nicolás Salas (1933-2018), periodista.
Sus aportaciones, junto con las de muchas otras personas que se han cruzado en mi camino, me han ayudado a comprender que una biografía bien documentada no consiste únicamente en reunir fechas, cargos y acontecimientos. También exige seleccionar fuentes fiables, contrastar información, contextualizar los hechos y reconocer las aportaciones de cada persona a la sociedad. En ocasiones, la colaboración directa de los propios biografiados o de sus familiares permite completar datos, corregir errores y descubrir aspectos de sus vidas que difícilmente aparecerían en una búsqueda convencional en Internet.
Internet como herramienta de aprendizaje permanente
Desde una perspectiva pedagógica, considero que esta experiencia representa una forma de aprendizaje permanente que ha sido posible gracias a las tecnologías digitales. Internet me ha proporcionado acceso a fuentes documentales, publicaciones, archivos, entrevistas y materiales que, en otras circunstancias, habrían resultado mucho más difíciles de localizar. Pero la tecnología, por sí sola, no realiza el trabajo: es necesario formular preguntas, investigar, seleccionar información, contrastarla y transformarla en un texto comprensible para los lectores.
La elaboración de cada biografía se ha convertido, por tanto, en un pequeño proceso de investigación. A través de él he profundizado en disciplinas tan diversas como la arquitectura, la ingeniería, la medicina, el derecho, la física, la química, la historia y el periodismo. Cada nuevo protagonista me ha ofrecido la oportunidad de descubrir conocimientos que antes desconocía y de comprender mejor la contribución de distintas generaciones de profesionales al progreso de Sevilla y de la sociedad española.
También he aprendido el valor educativo de compartir lo que uno descubre. Publicar una biografía en Internet permite que la información trascienda el ámbito privado de quien la escribe y pueda llegar a estudiantes, docentes, investigadores, familiares, profesionales y lectores interesados en conocer la vida y la obra de personas relevantes. De este modo, un trabajo que comienza como una inquietud personal puede convertirse en un recurso de consulta y divulgación al servicio de otras personas.
Esta dimensión pedagógica resulta especialmente significativa para mí porque demuestra que el aprendizaje no termina con la edad ni depende exclusivamente de las instituciones educativas. A mis 63 años comencé una actividad que me obligó a investigar, escribir, revisar y aprender continuamente. La informática e Internet dejaron de ser únicamente herramientas que utilizaba para acceder a la información y se convirtieron en medios para producir conocimiento, organizarlo y ponerlo a disposición de los demás.
Con el paso del tiempo, el proyecto ha seguido creciendo. En 2026, el conjunto de biografías de Sevillanos Ilustres supera ya las 550 entradas. Su desarrollo ha permitido, además, crear otros blogs especializados, como Sevillanas Ilustres, Ingenieros Sevillanos Ilustres y Arquitectos Sevillanos Ilustres. Esta diversificación me ha permitido organizar mejor los contenidos y facilitar que los lectores encuentren las biografías relacionadas con sus intereses.
La iniciativa también ha despertado el interés de medios de comunicación sevillanos. han dedicado entrevistas y reportajes a mi labor como autor de estos blogs, periódicos como:
Hay muchos hermanos ilustres en Sevilla y sagas familiares (10, enero, 2021) ABC
Los médicos me aconsejaron cambiar y vine a Sevilla con sueldo de Cataluña. (3-marzo-2018) Diario de Sevilla
Para mí, esa atención ha supuesto una satisfacción especial, no tanto por el reconocimiento personal como por comprobar que un trabajo realizado con constancia desde el ámbito particular puede contribuir a recuperar, organizar y difundir una parte importante de la memoria cultural y profesional de la ciudad.
Si tuviera que resumir lo que esta experiencia me ha aportado, diría que ha sido mucho más que una actividad de escritura en Internet. Me ha permitido conocer a personas admirables, descubrir historias que merecían ser contadas, ampliar mis conocimientos y mantener viva la curiosidad intelectual. Cada biografía terminada ha representado un pequeño logro, pero también el comienzo de nuevas preguntas y nuevas investigaciones.
Por eso, cuando repaso mis recuerdos sobre la informática e Internet, considero que el proyecto de Sevillanos Ilustres ocupa un lugar destacado. Me ha demostrado que estas tecnologías no solo sirven para consultar información o comunicarse con otras personas: también permiten construir proyectos personales de largo recorrido, compartir conocimientos y contribuir a que las generaciones presentes y futuras conozcan mejor a quienes han dejado una huella significativa en nuestra sociedad.
El índice general de Sevillanos Ilustres, organizado por categorías profesionales, puede consultarse en el siguiente enlace:
